Estudios dendrocronológicos realizados por expertos han datado la edad de algunos de estos ejemplares en 542 años. Son, sin duda, los seres vivos más longevos del municipio de Guadarrama.
En este pequeño y peculiar bosque existen alrededor de 30.000 ejemplares de pino laricio, de los cuales tan solo 200 son los de mayor dimensión y longevidad. Su prolongada exposición al viento y a la nieve provoca que la forma de algunos de ellos se asemeje a la de los bonsais, con copas achaparradas y portes en bandera. La característica más evidente del pino laricio, y lo que le distingue fácilmente de otras especies, es el color plateado de su corteza, sobre todo cuando inciden sobre ella los rayos del sol. Sus acículas son mucho más cortas que las del pino resinero y sus piñas se caracterizan por ser de menor tamaño y similares en forma a las del pino silvestre. Su madera, es de muy buena calidad, dura y resistente y fue utilizada para la construcción de la "Armada Invencible" y para la viguería de los tejados del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Sus troncos son gruesos, rectos y de gran tamaño, pudiendo alcanzar los 40 metros de altura en las zonas más idóneas para el crecimiento de esta especie.
Estos ejemplares han sido incluidos en el Banco de Germoplasma del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino por su especial singularidad .
El pino laricio vive habitualmente en suelos calizos y es extraño encontrarlo en suelos ácidos como los de la sierra de Guadarrama. Es una de las especies de pino europeo más antiguas, ya que procede de un grupo que ya existía en el Cretácico inferior, hace 144,2 millones de años y el más longevo de los pinos españoles. Por ello, esta masa presenta una gran singularidad que ha hecho que algunos de los ejemplares que la forman sean incluidos en el Catálogo de Árboles singulares de la Comunidad de Madrid. Algunos de estos pinos superan los cinco siglos de vida.