Con sus 21 metros de altura, es uno de los pinos resineros de mayor altura de la Comunidad de Madrid.
A pesar de su aspecto desgarbado, se trata, junto con el Pino de los Pescadores, de uno de los ejemplares de pino resineros de mayores dimensiones de todo el municipio de Guadarrama. Su copa es alta y de forma triangular ligeramente curvada en su cima a causa del viento. En sus 60 años de vida ha visto muchas fiestas y romerías en esta zona tan visitada del Embalse de La Jarosa. Pese a estar situado junto a una zona muy frecuentada por los habitantes y visitantes de Guadarrama, pocos conocen y valoran la importancia y singularidad de este árbol. Por ello, sería muy recomendable recuperar su entorno, sobre todo evitando el aparcamiento de coches bajo su copa, separándole de los contenedores de basura y eliminando el cartel de coto de caza presente en su tronco.
Entre éste árbol y el pino de los pescadores, en el Área Recreativa La Jarosa I, se encuentra la ermita de la virgen de La Jarosa, patrona de Guadarrama. El 15 de agosto se celebran las fiestas, una romería y desfile de carrozas hasta la ermita.