Tanto en otoño como en primavera, el color y el movimiento temblón de sus hojas dotan a este pequeño rincón de una magia y un encanto especial.
El álamo temblón (Populus tremula) es una especie muy abundante en Europa pero en España ocupa escasa superficie. Se presenta, como en este caso, en grupos aislados y mezclados con otras especies principalmente por las montañas de la mitad norte. En la Comunidad de Madrid ocupa una superficie muy restringida con tan solo 30 hectáreas, que se encuentran en su mayoría en las zonas más norteñas.
Por la escasez de estas formaciones este bosquete, formado por un grupo de unos 100-150 ejemplares, tiene una gran importancia tanto a nivel comunitario como a nivel nacional.
El nombre del cerro puede llevar a confusión pues son los álamos temblones (Populus tremula) y no los álamos blancos (Populus alba) los que están presentes en el mismo. A esta especie se la conoce popularmente como álamo temblón por el especial movimiento de sus hojas al contacto con el viento, producido por su peciolo largo, aplanado y flexible. Junto a este bosquete existen antiguos búnkers utilizados en la guerra civil y desde los que se puede contemplar una preciosa vista del embalse y monte de la Jarosa.