El acebo es una especie protegida por su escasez y por la sobreexplotación realizada en el pasado
En la Comunidad de Madrid los acebos ocupan una extensión de unas 40 hectáreas limitada a las zonas situadas más al Norte. Las mejores masas de esta especie se encuentra en las localidades de Roblegordo, la Acebeda, Somosierra y el Puerto de Canencia, donde habitan los acebos de mayores dimensiones. También existen algunos ejemplares destacados en el entorno de la Pedriza en Manzanares el Real. En Guadarrama se pueden ver pequeños bosquetes como éste, situados entre las masas de pino silvestre
Es una especie que suele vivir con otras especies, formando parte del sotobosque de las zonas más umbrías. Las hojas situadas en la parte superior de la copa tienen el borde liso, sin los característicos pinchos que presentan las hojas de la parte inferior del árbol y que les protege del mordisco del ganado.
Sus brillantes hojas pinchudas y el color rojo de su fruto, así como el hecho de que fuera considerado protector de brujas y encantamientos, hacen que haya sido utilizada tradicionalmente como planta ornamental en Navidad aunque en la actualidad está totalmente prohibida su corta. Su madera, que es muy dura y pesada, se ha utilizado en ebanistería y carpintería, así las ventanas del Palacio Real de Madrid están hechas con esta madera.